SAN PABLO.- El nuevo gobierno de Brasil impulsará en el Congreso la creación de una comisión de la verdad para esclarecer los crímenes de lesa humanidad cometidos durante la dictadura militar que gobernó el país hasta 1985, anunció la ministra de Derechos Humanos, María do Rosario. "El Estado brasileño tiene que rescatar su dignidad en relación a los muertos y desaparecidos en la dictadura. Como dijo la presidenta Dilma Rousseff, no se trata de revanchismo", resaltó la ministra al anunciar la iniciativa. Rosario convocó a todas las instancias del Estado a cumplir los compromisos internacionales en derechos humanos asumidos como país, al hablar sobre el fallo de la Corte Interamericana de Derechos Humanos sobre los desaparecidos de la guerrilla de Araguaia, que combatió a la dictadura en los 70, en la selva amazónica.

La funcionaria se refirió así a la Ley de Amnistía de 1979, que permitió la impunidad de los responsables de los crímenes de la dictadura militar, con 400 personas entre muertos y desaparecidos, ratificada por el Supremo Tribunal Federal en 2010, en contrariedad con los preceptos de los organismos internacionales de derechos humanos. "La CIDH definió que el Estado brasileño tiene una deuda histórica, en lo que dice respecto de los desaparecidos en Araguaia", afirmó. La ministra convocó al Congreso, en el que el oficialismo de Rousseff tiene mayoría, a aprobar la formación de la comisión de la verdad, y reiteró que su creación "no se trata de una actitud de revancha sino de entendimientos que ninguna institución actual es contraria a la democracia". "Las Fuerzas Armadas son parte de la consolidación democrática", dijo en la sesión, en la que estuvo presente el ministro de Defensa, Nelson Jobim, quien durante la gestión de Luiz Lula Da Silva manifestó su oposición a la creación de la comisión. En 2009, la cúpula militar amenazó con renunciar si el gobierno encaminaba un proyecto que pudiera desembocar en la apertura de investigaciones por violaciones a los derechos humanos. Jobim, durante el anterior gobierno, se enfrentó con los responsables del área de derechos humanos en el gabinete. (Télam)